Ahora grabo todo con iPhone.
#Diosmelibre
#Traumada
lunes, 9 de julio de 2012
Mañana
Mañana tengo que entregar el blog. Me hubiera gustado tener más tiempo para escribir quejas, reflexiones, y algún que otro arranque de locura. Pero bueno, no todo se puede en la vida. Seré de lo más honesta (como siempre): creo que este ramo vino justo en el momento indicado.
Yo no quise estudiar periodismo. Yo, en cuarto medio, quería contar historias fantásticas, quería leer historias de todos los tipos, quería cerrar los ojos y ver lo que me dijera mi imaginación (que da para harto). Ya me había acostumbrado al periodismo, a la realidad y a la objetividad. Me restringía por ella. El curso fue como volver a mis raíces, a mezclar tres cosas: mi amor por las imágenes, por las historias y la pequeña cineasta que en sus viajes al sur grababa mini películas en la cámara de vídeo de la familia.
Más allá de la materia que vimos en clases, más allá de la definición de historia (conjunto de hechos que definen una transformación) y del tratamiento y de la narrativa y del Avid, el ramo me sacudió el piso, abrió ciertas ventanas que la Facultad de Comunicaciones cierra.
¿Y ahora? Terminar la carrera el semestre que viene. Luego, buscar alguna manera de acercarme a este lado del periodismo. Se armó.
lunes, 2 de julio de 2012
Chata chata chata
Mi reportaje es sobre cómo sobrevivo al trauma de la violencia y, ahora, cómo enfrento la enfermedad que me dejó Esteban. Y me tiene cansada, hablo y trato temas que prefiero a veces omitir. Hacer este trabajo ha abierto heridas que yo daba por cerradas. Estoy un poco angustiada. A pesar de que aún tengo ciertos conflictos con Esteban, grabarlos es muy distinto. Al revisarlos, me veo frágil, un poco perdida... estoy cansada de darle vueltas al tema. A pesar de que acepto que ha sido muy terapéutico el ordenar en imágenes todo lo que pasa, me cansa. Me voy a dormir.
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